Unió de Pagesos alerta de que las sucesivas olas de calor registradas este verano, con temperaturas nocturnas excepcionalmente elevadas, han sometido a las plantaciones de clementinas de las Terres de l’Ebre, que representan el 50 % de los cítricos de Cataluña, a un importante estrés térmico durante las fases críticas de desarrollo del fruto.
Esta situación ha afectado gravemente a las variedades tempranas como las clemenules y, en menor medida, a las naranjas, provocando que el árbol tire al suelo la mayor parte de la producción. Las altas temperaturas nocturnas reducen la capacidad de la planta para recuperarse del estrés térmico.
Además de este factor, la organización agraria advierte de que la baja producción de clementinas y otros cítricos también está condicionada por el envejecimiento de buena parte de los árboles, ya que la gran mayoría de las plantaciones tienen entre 25 y 30 años, con la progresiva pérdida de rendimiento. En este sentido, reclama al Gobierno un Plan nacional de replantación para recuperar el potencial productivo y para que las plantaciones se adapten al cambio climático y a las nuevas demandas del mercado.
Si a estos problemas se añade la creciente presión de plagas y enfermedades y los efectos de los tratados de libre comercio, con importaciones al alza, el abandono de parcelas de cultivo va en aumento. En 2015, en Cataluña había 8.444 hectáreas de cítricos y, en 2024, 6.595 hectáreas. En nueve años se ha perdido el 22 % de la superficie, un total de 1.849 hectáreas, según datos de Agricultura.
Unió de Pagesos pide más estabilidad en los precios de los cítricos y remarca la necesidad de que la industria transformadora de zumos y derivados pague precios dignos a los productores, especialmente por la fruta que no tiene el aspecto deseado comercialmente, con el fin de dar una salida viable a toda la producción.
La organización agraria también considera necesarias medidas arancelarias y la activación de cláusulas de salvaguardia para los terceros países que ganan cada día más cuota de mercado, sobre todo al inicio de campaña. El sector de los cítricos ya fue gravemente castigado por los temporales de lluvia del pasado otoño en las Terres de l’Ebre, coincidiendo con el inicio de la campaña. En cuatro meses llovió el equivalente a la precipitación media de dos años, lo que provocó pérdidas de alrededor del 50 % de la producción. La organización agraria reclama, ante todas estas cuestiones, medidas urgentes para garantizar la viabilidad de las explotaciones, cada vez menos productivas y con costes más elevados. Fuente y foto: Unió de Pagesos

