LA UNIÓ celebra la renuncia definitiva de la promotora de Arada Solar a construir la macroplanta fotovoltaica proyectada en la Plana Baixa. La multinacional Statkraft ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico el desistimiento y archivo del expediente.
La decisión pone fin a un proyecto que afectaba a terrenos agrícolas de la Vall d’Uixó y Xilxes y que, en su planteamiento inicial, también alcanzaba el municipio de Moncofa.
La instalación prevista podía ocupar unas 280 hectáreas de cultivo, con cerca de 126.000 árboles, mayoritariamente cítricos, y una producción próxima a los cinco millones de kilos de fruta. El proyecto inicial incluía 338.772 paneles fotovoltaicos y una potencia de 166 MWp.
Desde LA UNIÓ nos opusimos públicamente al proyecto porque suponía la desaparición de una superficie agraria productiva muy importante y un impacto directo sobre las explotaciones y la actividad citrícola de la comarca.
La organización presentó objeciones, mantuvo reuniones con la empresa promotora y trasladó el problema al territorio. El 14 de mayo de 2025, LA UNIÓ denunció públicamente sobre el terreno las consecuencias agrarias del proyecto y reclamó que la transición energética no se realizara a costa de destruir campos productivos.
Para LA UNIÓ, la retirada del proyecto confirma la importancia de defender el territorio, visibilizar los efectos de las grandes instalaciones energéticas y exigir una planificación compatible con la agricultura profesional.
LA UNIÓ defiende el desarrollo de las energías renovables, pero considera que la transición energética debe planificarse priorizando espacios ya artificializados, cubiertas, polígonos industriales, infraestructuras y terrenos sin valor agrario.
La implantación de las renovables no puede implicar la sustitución indiscriminada de tierras fértiles ni la desaparición de explotaciones que producen alimentos, generan empleo y sostienen la economía de los municipios rurales.
La renuncia a Arada Solar representa una noticia positiva para el territorio y para todas las personas que han defendido la conservación de la actividad agraria de la Plana Baixa. La tierra se defiende. Y la lucha sindical, cuando es constante, rigurosa y arraigada en el territorio, da frutos.Fuente y foto: La Unió

