A principios de esta semana, los principales medios de comunicación europeos informaron sobre la posibilidad de una presentación inminente del acuerdo UE-Mercosur por parte de la Comisión Europea, aprovechando lo que considera un «momento favorable» en Bruselas.
La perspectiva de presentar para su ratificación por el Parlamento Europeo y el Consejo un acuerdo que no ha evolucionado en cuanto al fondo, y mediante un procedimiento que equivale a una imposición política, es profundamente perjudicial y envía otra señal negativa al comienzo de esta nueva temporada política.
Si se confirma en los próximos días, la presentación del acuerdo UE-Mercosur se sumaría a una serie de anuncios negativos realizados durante el verano, desde los recortes en la dotación presupuestaria para la agricultura hasta el debilitamiento de la dimensión común de la PAC y las concesiones del acuerdo UE-EE. UU., todo lo cual demuestra que la agricultura europea está quedando relegada a un segundo plano en las prioridades de la Unión.
Dicha ratificación sería otra muestra más de la considerable brecha que existe entre las declaraciones realizadas al inicio del mandato de la presidenta Ursula von der Leyen y las medidas adoptadas por la Comisión hasta la fecha.
Por lo tanto, instamos al Colegio de Comisarios a que considere detenidamente las múltiples repercusiones que tendría dicha ratificación. Contrariamente a la opinión predominante en el Berlaymont, creemos que el acuerdo UE-Mercosur nunca ha sido tan perjudicial, desde el punto de vista económico y político, para los agricultores, las comunidades rurales y los consumidores europeos. Fuente: copa cogeca
