Cataluña recupera su potencial productivo en manzana después varios años de inclemencias climáticas como por ejemplo heladas, granizadas y sequía, y verá afectada sensiblemente la producción en pera por las altas temperaturas. Esta nueva campaña de producción se caracteriza hasta la fecha por la carencia de afectaciones climáticas destacables, pero por unas altas temperaturas en primavera y verano que afectarán a la disponibilidad de calibres como ya se está viendo en fruta de hueso.
Rosa Altisent, directora general de Agricultura y Ganadería del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, ha destacado durante la rueda de prensa de presentación de las previsiones de cosecha de fruta de semilla en Cataluña que «los datos de esta campaña confirman que la fruta dulce continúa siendo un sector estratégico para Cataluña y un motor económico, especialmente en las comarcas de Lleida. Vemos un sector cada vez más profesionalizado y competitivo, que también ha demostrado una gran capacidad de recuperación después de las heladas del 2022.»
Altisent ha remarcado que el Departamento continuará junto al sector ante los episodios meteorológicos extremos. En este sentido, ha recordado que se ha publicado la Orden ARP/130/2026, de 6 de julio, por la cual se aprueban las bases reguladoras de las ayudas destinadas a las inversiones en explotaciones agrarias para protegerlas de los efectos de las granizadas y las heladas, una reivindicación histórica del sector. El objetivo es reforzar la resiliencia y la competitividad de las explotaciones agrarias ante el incremento de los episodios climáticos adversos asociados al cambio climático. La convocatoria prevé una dotación máxima de 8.000.000 euros, consignada al ejercicio presupuestario de 2027. La superficie máxima subvencionable será de 8 hectáreas, con una cuantía máxima de 120.000 euros por beneficiario.
La directora general ha subrayado igualmente que «el futuro de la fructicultura catalana pasa
por la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento». En este sentido, ha
destacado el trabajo que desarrolla la IRTA para obtener variedades más resilientes, mejorar
la calidad de la fruta y adaptar las explotaciones a los efectos del cambio climático.
Joan Serentill, presidente del Comité de manzana y pera de Afrucat, ha recordado que, “es
importante que el consumo de verano y la demanda sea alta para poder empezar la campaña
de manzana y pera sin problemas de stocks previos con hueso. En espera de las previsiones
Europeas, creemos que será una campaña gestionable en términos de volúmenes”.
MANZANA
La previsión de cosecha de manzana en Cataluña para el año 2026 es de 289.600t, un 9%
superior al año pasado y un 12% superior a la media de los últimos 5 años, recuperando así
Cataluña su potencial productivo en manzana después de varios años de inclemencias
meteorológicas. Por demarcaciones destacamos el incremento del +30% en Girona que
recupera en sede potencial en la producción afectada por alternancia y otras afectaciones
meteorológicas el año pasado. Destacamos que en Girona se está produciendo un cambio
sustancial en el perfil varietal de las nuevas plantaciones, apostando por nuevas variedades
resultantes de la innovación varietal que ya representan un 26% de las nuevas plantaciones
de 0-2 años, marcando así una tendencia de futuro.
En Lleida se estima una producción similar en 2025 con unos 182.300t, manteniendo así la
oferta productiva de la última campaña, y hasta la fecha, sin afectaciones meteorológicas
destacables. Se espera una buena calidad de producto, pero una sensible afectación en los
calibres por las elevadas temperaturas en la evolución del fruto. En cuando a las nuevas
plantaciones en Lleida de 0-2 años se destaca una apuesta continuista por los grupos
varietales Golden (29%) y Granny S. (27%), y Otros resultantes de la innovación (13%).
PERA
La previsión de cosecha de pera en Cataluña para el año 2026 es de 101.500t, esto es un
5% inferior al año pasado y un -4% inferior a la media de los últimos 5 años. Esta ligera
disminución en la producción de pera es debido a la afectación de las altas temperaturas que
está sufriendo el territorio durante las fases de desarrollo del producto. Esta circunstancia está
afectando a la evolución del crecimiento del fruto (tamaños), así como al escaldado de las
hojas en ciertas variedades. Por grupos varietales destacamos la estabilidad productiva (todo
y las latas temperaturas) en respecto a la campaña pasada de la variedad conferencia (+2%),
pero la disminución del resto de variedades como por ejemplo: Limonera (-13%), Blanquilla (
8%) , Williams y Barlett (-7%) y Ercolini (-2%). Fuente y foto: Afrucat

