La evolución de las cotizaciones en los mercados hortícolas durante las últimas semanas confirma una tendencia marcada por subidas en algunos cultivos clave y descensos en otros, en un contexto en el que la producción ha sido menor que en la campaña anterior. Entre septiembre y diciembre, el volumen comercializado de hortalizas de invernadero ha sido aproximadamente un siete por ciento inferior al registrado el año pasado, mientras que la cotización media se ha incrementado en torno a un quince por ciento. El tomate mantiene una tendencia relativamente estable en comparación con otros productos. La cotización media ha sido ligeramente superior a la de la campaña anterior, con un incremento cercano al cuatro por ciento, aunque el volumen comercializado ha descendido alrededor de un seis por ciento. En la última semana, el tomate liso se ha situado en torno a un euro con sesenta céntimos el kilo. El tomate larga vida ha cotizado entre un euro con cincuenta céntimos y remates de un euro con treinta, mientras que el tomate en rama se ha movido en torno a un euro con treinta. El tomate pera, por su parte, ha registrado primeros cortes de un euro con setenta y cinco céntimos y ventas finales de alrededor de un euro con cuarenta y cinco céntimos el kilo.
El pimiento ha experimentado un descenso del volumen comercializado cercano al catorce por ciento respecto a la campaña pasada, circunstancia que ha contribuido a un aumento de su precio medio cercano al veinte por ciento durante el periodo analizado. Sin embargo, la incidencia de plagas ha afectado de forma notable a algunas explotaciones. En la última semana se han registrado descensos en algunas variedades. El pimiento italiano verde se ha vendido entre dos euros con cuarenta céntimos y remates cercanos a los dos euros el kilo. El lamuyo verde ha tenido primeros cortes de un euro con ochenta y ventas finales de alrededor de un euro con cincuenta céntimos, mientras que el lamuyo rojo ha alcanzado primeros cortes de dos euros con setenta céntimos y remates en torno a los dos euros. En el caso del pimiento tipo california, el rojo y el amarillo se han movido entre dos euros y un euro con ochenta céntimos el kilo, mientras que el tipo california verde ha registrado primeros cortes de un euro con setenta céntimos y remates de alrededor de un euro con sesenta céntimos.
El pepino ha sido el producto que más ha incrementado su precio medio en el conjunto del inicio de campaña, con una subida cercana al cuarenta y cinco por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Este aumento se explica principalmente por la elevada cotización alcanzada por el pepino tipo Almería, cuyo precio ha sido sensiblemente superior al de la campaña pasada, mientras que la producción ha descendido. Sin embargo, en la última semana se ha observado una corrección a la baja en algunas variedades. El pepino largo ha registrado un corte medio cercano a cincuenta céntimos el kilo. El tipo francés se ha mantenido en valores que oscilan entre un euro con noventa céntimos y un euro con setenta, mientras que el pepino corto negro se ha situado entre dos euros con veinte céntimos y un euro con setenta.
La berenjena presenta un ligero incremento en su precio medio acompañado de un leve descenso del volumen comercializado. En los mercados, la berenjena larga ha registrado cotizaciones entre un euro con noventa y siete céntimos y remates de un euro con setenta, mientras que la berenjena rayada se ha situado entre dos euros con veinte céntimos y un euro con cincuenta el kilo. El calabacín muestra la tendencia contraria a otros cultivos. Su cotización media se ha reducido en torno a un treinta por ciento respecto a la campaña anterior, mientras que la oferta ha aumentado cerca de un diez por ciento. En la última semana, el calabacín fino ha registrado primeros cortes de un euro con sesenta céntimos y remates de un euro con cuarenta, mientras que el calabacín gordo se ha movido entre un euro con cincuenta céntimos y alrededor de un euro con cuarenta el kilo.
En el caso de la judía verde, los precios se han moderado. La variedad emerite ha registrado un corte medio de alrededor de ocho euros el kilo, la tipo helda se ha movido entre siete euros y cuatro euros con cuarenta céntimos, mientras que la variedad strike ha alcanzado valores entre once euros y ocho euros con cuarenta céntimos. Mientras tanto, en los invernaderos de sandía se observa un buen desarrollo vegetativo. Aunque en los últimos días la falta de sol ha retrasado la apertura de las flores, las colmenas ya están instaladas en los invernaderos para favorecer el proceso de polinización, una fase en la que los agricultores suelen reducir los riegos para facilitar el cuaje del fruto. rp
