ASAJA considera que la propuesta de la Comisión Europea de aplicar de forma provisional el acuerdo comercial con Mercosur es una “enmienda a la totalidad” al fracaso del pacto con Estados Unidos. Según José María Castilla, director de la oficina de ASAJA en Bruselas, Bruselas trata de desviar la atención cerrando deprisa y unilateralmente un acuerdo que lleva 25 años bloqueado.
Además, ASAJA denuncia que esta fórmula es una usurpación de las competencias del Consejo, el Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales. Al separar la parte comercial —que la Comisión aplica de inmediato— de la parte política, se deja en suspenso lo único positivo del acuerdo: la obligación de cumplir con los compromisos climáticos de París, la normativa de deforestación o las reglas de carbono en frontera.
“De esta manera —advierte Castilla— nos quedamos con un acuerdo puramente comercial que hace imposible competir con los modelos productivos de Mercosur. Sin garantías políticas y ambientales, los agricultores y ganaderos europeos estamos en clara desventaja”.
Impulso a la ratificación del acuerdo con Mercosur
A principios de esta semana, los principales medios de comunicación europeos se hicieron eco de la perspectiva de una inminente presentación del acuerdo UE-Mercosur por parte de la Comisión Europea, aprovechando lo que considera un «timing favorable» en Bruselas.
La perspectiva de presentar para su ratificación por el Parlamento Europeo y el Consejo un acuerdo que no ha evolucionado en lo sustancial, y mediante un procedimiento que equivale a una maniobra de presión política, es profundamente perjudicial y envía otra señal negativa al comienzo de esta nueva temporada política.
De confirmarse en los próximos días, la presentación del acuerdo UE-Mercosur se sumaría a una serie de anuncios negativos realizados a lo largo del verano -desde los recortes de la dotación presupuestaria agrícola hasta el debilitamiento de la dimensión común de la PAC, pasando por las concesiones en el marco del acuerdo UE-EE.UU.- que demuestran que la agricultura europea está siendo relegada a un segundo plano entre las prioridades de la Unión.
Una ratificación de este tipo sería una muestra más del considerable desfase existente entre las declaraciones realizadas al inicio del mandato de la Presidenta Ursula von der Leyen y las acciones llevadas a cabo por la Comisión hasta la fecha
Por lo tanto, el COPA – COGECA insta al Colegio de Comisarios a que considere detenidamente las múltiples repercusiones que conllevaría dicha ratificación. Contrariamente al pensamiento predominante en el Berlaymont, creemos que el acuerdo UE-Mercosur nunca ha sido tan perjudicial económica y políticamente para los agricultores, las comunidades rurales y los consumidores europeos. Fuente: Asaja Almería
