Vicente Peris continúa avanzando en su estrategia de reducción del desperdicio alimentario y valorización de subproductos con el desarrollo de un proyecto para la obtención de bromelina de alta calidad a partir de los corazones de piña generados en su línea de IV gama.
La iniciativa permite transformar un residuo habitual del procesado de fruta en un complemento alimenticio y funcional, destinado a aplicaciones en el ámbito farmacéutico de la nutrición y la salud.
En el procesado de piña para IV gama, el corazón del fruto queda fuera del producto final listo para consumir. Tradicionalmente, este subproducto ha tenido usos de bajo valor o ha sido destinado a otras aplicaciones secundarias, como la industria del zumo o la ganadería. Peris genera al año cerca de 20 mil kilos de corazones de piña.
A través de este proyecto, Vicente Peris da un paso más en su enfoque de economía circular, convirtiendo ese residuo en una materia prima útil para la obtención de bromelina, una enzima presente de forma natural en la piña y con propiedades ampliamente reconocidas en el ámbito digestivo.
Este avance se enmarca en la línea de trabajo que la compañía viene desarrollando en los últimos años, basada en el aprovechamiento integral del producto y la colaboración con entidades tecnológicas y universidades para reducir el impacto de su actividad.
Un proceso técnico cuidado para preservar la calidad
Uno de los principales retos del proyecto ha sido preservar la actividad de la bromelina desde el momento en que se procesa la fruta. Se trata de una enzima especialmente sensible, cuya degradación comienza inmediatamente tras el corte si no se actúa con rapidez y control.
Para ello, se ha diseñado una compleja estandarización de trabajo que combina distintas fases y que comienza con la estabilización del corazón de la piña en la propia sala blanca de Peris, para frenar su oxidación. El siguiente proceso, el de extracción de la bromelina, se lleva a cabo mediante liofilización farmacéutica, para eliminar el agua y obtener una mayor concentración. Posteriormente, se realiza la extracción en un laboratorio certificado, mediante procesos que mantienen la integridad del principio activo y garantiza su pureza final.
El resultado es un extracto con 500 GDU, un valor que certifica la alta actividad enzimática y estabilidad real como mínimo durante cinco años, obtenido bajo estándares controlados y con trazabilidad completa, lo que permite diferenciarlo frente a otros productos del mercado procedentes de orígenes menos controlados y auditados.
Innovación aplicada al día a día industrial
Este desarrollo responde a una forma de entender la innovación ligada a la operativa diaria de Peris, como es identificar puntos de mejora dentro del proceso productivo y generar soluciones que aporten valor más allá del producto final.
En este caso, el proyecto no solo contribuye a reducir el desperdicio, sino que abre nuevas vías de valorización para los subproductos de la IV gama, alineándose con las tendencias del mercado hacia productos más sostenibles, eficientes y con mayor componente funcional.
“Nuestro objetivo a corto, medio y largo plazo es aprovechar al máximo cada materia prima que entra en nuestras instalaciones por una cuestión de responsabilidad. Este tipo de proyectos nos permite avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible, sin perder de vista la calidad y el rigor que aplicamos en todos nuestros procesos y que nos distingue tanto en la industria como en el mercado”, afirma Alberto Montaña, director general de Vicente Peris.
De la IV gama a la biotecnología aplicada
Con más de 80 años de trayectoria en el sector hortofrutícola y una apuesta consolidada por la IV gama, Vicente Peris, empresa familiar de tercera generación, refuerza con esta iniciativa su posicionamiento como compañía que integra producción, transformación e innovación dentro de su cadena de valor.
La obtención de bromelina a partir de corazones de piña supone un ejemplo claro de cómo la biotecnología puede integrarse en el entorno industrial agroalimentario, generando nuevas oportunidades a partir de procesos ya existentes.
Este proyecto se suma a otras iniciativas de la compañía orientadas a mejorar la eficiencia, reducir el impacto ambiental y avanzar hacia un modelo de producción más circular, en línea con las exigencias actuales del sector.
