Durante esta última semana, el escenario agrícola almeriense ha estado marcado por un ligero incremento de las temperaturas, con máximas situadas entre los catorce y diecisiete grados y mínimas de entre siete y nueve grados, lo cual ha favorecido un leve aumento de la entrada de género en las comercializadoras; sin embargo, la oferta continúa siendo limitada y sostiene niveles elevados de cotización en el mercado hortícola general, aunque con comportamientos dispares según el producto. Entre los valores más destacados se encuentra el calabacín, tanto el fino como el gordo, que registran los récords de esta campaña oscilando desde los tres euros con cuarenta a los tres euros el kilo, unas cifras impulsadas por el desajuste entre oferta y demanda y la necesidad de cumplir con los programas comerciales internacionales. En esta misma línea alcista se mantiene la berenjena, con la variedad larga cotizando entre dos euros con treinta y dos euros el kilo, y la rayada alcanzando precios que van desde los tres euros con treinta a los dos euros con veinte céntimos de euro el kilo.
Otro de los grupos que mantiene precios muy elevados es el de las judías verdes, cuya producción se ha visto mermada por su sensibilidad al frío y la transición entre cultivos de otoño y primavera. La judía tipo rastra marca una media de nueve euros el kilo, mientras que la helda registra cortes que van desde los diez euros con treinta a los seis euros con veinte céntimos; por su parte, la judía stryke presenta una media de ocho euros con sesenta y la perona roja se sitúa en una media de siete euros con ochenta céntimos de euro el kilo. Por el contrario, se han producido descensos en las cotizaciones de otros productos clave como el pimiento. El tipo italiano verde se vende entre un euro con sesenta y un euro con veinte céntimos, mientras que el rojo tiene un corte medio de un euro con treinta. En el caso del pimiento lamuyo, el verde cotiza entre un euro con noventa y un euro con sesenta, y el rojo tiene un primer corte de dos euros con treinta céntimos con remates de un euro con ochenta. Dentro de la familia California, el amarillo es la excepción que mantiene su valor, oscilando entre dos euros con ochenta y dos euros el kilo, mientras que el rojo baja a valores entre dos euros y un euro con sesenta, y el verde se sitúa entre un euro con cincuenta y un euro con diez céntimos el kilo.
El tomate también ha experimentado bajadas de precio en los últimos días, influenciado por el aumento del catorce por ciento en las exportaciones de Marruecos a la Unión Europea y el fin de ciclo de muchos cultivos de otoño. El tomate liso tiene un precio medio de un euro el kilo, el tipo larga vida se vende entre noventa y ochenta céntimos, el tomate rama inicia ventas en un euro para finalizar en noventa céntimos, y el tipo pera registra un primer precio de un euro con diez céntimos con remates de noventa céntimos de euro el kilo. Finalmente, el grupo de pepinos también sufre descensos tras dos meses de precios altos que podrían haber frenado el consumo; el tipo largo o Almería se vende entre un euro con quince y ochenta céntimos, el corto negro tiene un primer corte de un euro con setenta y remates de un euro con cuarenta, y el pepino francés registra una media de un euro con ochenta céntimos el kilo, todo ello en un contexto donde la competencia de Grecia y Holanda es aún escasa. rp
