Pese a que aún hay un elevado desconocimiento sobre la agricultura bajo abrigo entre la población europea, lo cierto es que su imagen mejora entre los consumidores. Según el II Observatorio Europeo sobre la Percepción de las Frutas y Hortalizas elaborado en el marco del Programa Cute Solar,

a raíz de una encuesta realizada a 4.500 personas de España, Alemania y Bélgica, el 48% de la población tiene una percepción positiva o muy positiva de los cultivos en invernadero y menos de un 4% manifiesta cierta negatividad. Aun así, el 37% no tiene una opinión formada sobre este tipo de agricultura.

Sostenibles, tecnificados y garantía de calidad

El principal motivo por el que los consumidores tienen una percepción positiva de los invernaderos solares es por el uso de energía limpia. Optimizan los recursos naturales como sol, suelo y agua, sin necesidad de utilizar energía de origen fósil. En los invernaderos solares del sur de Europa, ubicados en la costa de Almería y Granada, los cultivos crecen directamente con la luz del sol, contando con la protección que ofrecen los plásticos frente a las plagas o a las inclemencias meteorológicas. Los invernaderos españoles contrastan con los de otras zonas más boreales precisamente por el uso de energías no contaminantes.

En segundo lugar, 4 de cada 10 personas consideran que se trata de una industria altamente tecnificada y con un bajo impacto medioambiental y, en tercer lugar, valoran que la modernización de los invernaderos solares redunda directamente en la calidad de los cultivos (36%). El impacto social positivo relacionado con la creación de puestos de trabajo en zonas y grupos de personas con pocas oportunidades laborales ocupa el último lugar en la opinión de los consumidores, con un 32%.

Seguras, saludables y respetuosas con el medio ambiente

Según este II Observatorio, más del 50% de los consumidores que han participado en esta encuesta considera que las frutas y hortalizas producidas bajo los invernaderos solares son seguras, saludables y que han sido cultivadas con métodos respetuosos con el medio ambiente. Asimismo, un 47% de los consumidores las considera tan nutritivas como las cultivadas al aire libre y un 46% destaca que conservan todo el sabor natural.

El origen, cada vez más importante para los compradores

Cultivadas en invernadero o al aire libre, los consumidores conceden cada vez mayor importancia al origen de los productos. De hecho, 7 de cada 10 encuestados valoran positivamente que las frutas y hortalizas que adquieren hayan sido cultivadas en suelo europeo porque les inspiran confianza y las asocian con los atributos de sabor, calidad y seguridad alimentaria.

¿Qué es un invernadero solar?

Un invernadero solar es una estructura cerrada cubierta por plásticos, a través de los cuales inciden los rayos del sol dejando pasar la luz necesaria para que las plantas mantengan la temperatura adecuada para su desarrollo en los meses de invierno, de modo que puedan realizar la fotosíntesis. En este proceso las plantas producen nutrientes a partir del CO2 que absorben del aire y liberan cantidades ingentes de oxígeno a la atmósfera.

¿Qué NO es un invernadero solar?

Un invernadero con placas solares que convierten la energía lumínica en energía eléctrica que luego se puede usar para calentar o iluminar artificialmente los cultivos

Acerca de Cute Solar

Cute Solar: cultivando el sabor de Europa en los invernaderos solares es un programa impulsado por APROA, Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Andalucía, HORTIESPAÑA, Organización Interprofesional Española de Frutas y Hortalizas, y AREFLH, Asamblea de las Regiones Europeas Hortofrutícolas, con el objetivo de informar a los consumidores europeos de las características específicas de los métodos de producción agrícola en invernaderos solares, especialmente en aspectos clave como la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente y la seguridad, calidad y trazabilidad de los cultivos.

El programa, que cuenta con una inversión total de 1,95 millones de euros, está cofinanciado por las organizaciones proponentes y la Unión Europea, tendrá una duración de tres años (2020-2022) y se desarrollará en España, Alemania y Bélgica. Fuente y foto: aproa