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ASAJA-Almería ha presentado su balance de campaña hortícola en la que destaca que se confirma la tendencia de los últimos años en relación al pimiento como líder de la producción hortícola en la provincia superando las 12.000 hectáreas,

sustituyendo la posición que años atrás tenía el tomate, en claro retroceso y que este año pierde no sólo superficie, un 7,5% menos, sino también valor. Junto al tomate, judía, melón y sandía son los productos que mayor valor de producción han perdido en esta última campaña, a diferencia del resto de productos. En conjunto el valor de la producción en la provincia sube un 5,6%.


Preocupa de forma especial la situación del tomate, por la pérdida de superficie y producción que viene manifestando, que ha hecho además que este año tenga un precio medio un 15% por debajo del de la anterior campaña y por un nuevo descenso en el valor de la producción que se ha situado en un 8%.
Y es que éste ha sido un año agrario marcado por grandes diferencias, e inestabilidad en lo que respecta a las cotizaciones, ya que por un lado encontramos los buenos resultados de la campaña temprana para la práctica totalidad de los productos; y en el lado opuesto, el resultado de la primavera, marcado por la crisis de precios en cultivos como el calabacín, fundamentalmente, y de melón y sandía, aún por acabar pero que ya dejan unas pérdidas que podrían superar los 75 millones de euros.
Si atendemos a la superficie este año sube ligeramente hasta situarse en unas 32.320 Ha (+1,2%). Volvemos a contar con más superficie de pimiento (+5%), que se afianza como líder en la provincia en detrimento del tomate, que mantiene su tendencia a la baja con un descenso de superficie de un 7,5% (8.554 ha). El resto de productos experimentan subidas en superficie de alrededor del 2% excepto la judía que cae de forma acusada -25%.
Se queda prácticamente "congelado" el precio medio, que se sitúa en unos 46 céntimos, al igual que la campaña pasada pero que está por debajo del precio de hace tres campañas. Si a esto le sumamos que los costes de producción se han incrementado en estos tres últimos ejercicios alrededor del 25%, la sostenibilidad económica de las explotaciones es cada día más difícil.
Esta situación es preocupante por la frecuencia en la que se vienen produciendo las crisis en las cotizaciones en origen. En ASAJA señalamos que este año ha habido dos puntos negros: noviembre, que es un mes que se viene manifestando en los últimos años como "complicado" coincidiendo justo en el inicio de la campaña de invierno (tradicionalmente el punto fuerte de Almería) y en la que tenemos mayor cuota de mercado en algunos productos. Esta situación resulta paradójica observando los precios por ejemplo de la berenjena o el pepino en ese mes, con una media de 34 y 27 céntimos respectivamente. Y por otro lado, la campaña de primavera, que ha sido totalmente diferente a la pasada cuando los precios inusualmente buenos ayudaron a los agricultores a superar las pérdidas del invierno. En cambio, este año el sector ha vuelto a la dura realidad de sus últimas campañas de primavera: precios malos para el agricultor, y este año particularmente para calabacín, con una media en primavera de apenas 27 céntimos, y ya posteriormente para melón y sandía, aún por cerrar.
En definitiva, esta campaña en opinión de ASAJA incide en la importancia de la planificación ordenada de la cosecha para poder ir ajustando la oferta a la demanda existente y evitar estas caídas de precios que ocurren frecuentemente. Además, es evidente que el sector necesita mecanismos eficaces y ágiles en gestión de crisis de mercado para dar una solución justa para todos los eslabones de la cadena y estable para los mercados. Fuente y Fotos: Asaja Almería