Los más de 50 litros por metro cuadrado que han recibido los campos de la comarca de la Vega Baja ponen fin a más de 50 días de sequía y suponen un riego vital para los cultivos en curso.

Y es que, esta agua caída de forma paulatina y suave y a la que los agricultores se refieren como "oro caído del cielo", además de regar ha permitido limpiar todos los cultivos del polvo sahariano que vivimos durante el mes de febrero, el cual había creado una película que estaba asfixiando parte de las plantaciones.

Entre los cultivos más beneficiados por estas precipitaciones están los cítricos, concretamente los que ahora comienzan con floración y la variedad de limón verna, que verá incrementado su calibre para esta campaña de forma notable. También las alcachofas, que justo empiezan ahora con el segundo colmo y que, si en los próximos días no se produce un aumento desmesurado de las temperaturas, podrían incrementar su producción hasta un 10%.

Asimismo, los agricultores afirman que, una vez más, ha tenido que ser la climatología la que solucione la inoperancia política en lo referente al trasvase Tajo-Segura, el cual lleva paralizado desde septiembre del 2020 por la reparación del embalse de La Bujeda. Unas obras que deberían haber concluido en noviembre y que, a día de hoy, continúan sin tener fecha definitiva de finalización, lo que está obligando a los agricultores a regar de la castigada cuenca del Segura, la más deficitaria de España, según la última actualización del Ministerio para la Transición Ecológica, que afirma que se encuentra al 41% de su capacidad. Fuente y Foto: Asaja Alicante