agronoticias.es

La segunda sesión científica del Symposium Internacional de la Alcachofa que se está celebrando en Orihuela ha puesto de manifiesto que las propiedades saludables de la alcachofa pueden mejorar a través del riego o de la utilización de elicitores.

Esta cita, donde participan más de 120 investigadores de 10 países, es el evento científico más importante del mundo sobre el cultivo de la alcachofa y se celebra cada tres años.
Una de las investigaciones presentadas en esta segunda jornada, desarrollada por el grupo de Post-Recolección de la Universidad Miguel Hernández, determina que el riego tradicional, conocido en la zona de la Vega Baja como riego a manta, incrementa en un 15% los compuestos bioactivos de la alcachofa frente a las plantas que se han sometido al riego localizado.
Uno de los artífices de este estudio, el profesor Pedro J. Zapata, ha señalado que ese aumento de las propiedades es debido a que en los cultivos donde se ha producido el riego a manta o por inundación ha provocado que la planta se haya visto sometida a distintos tipos de estrés hídrico (desde la asfixia del principio hasta el déficit hídrico del final) y estas condiciones han repercutido directamente en una mayor presencia de fenoles, unos compuestos que destacan por sus propiedades antioxidantes y por tener un efecto protector frente a las enfermedades cardiovasculares.
De todas las hortalizas que forman parte de la Dieta Mediterránea, apunta Zapata, "la alcachofa es una de las que más contenido fenólico tiene y, de todas ellas, ha quedado demostrado que esta cantidad de componente saludable aún es mayor si el cultivo está regado con el sistema tradicional".
Bioestimulantes naturales que aumentan los antioxidantes
Otro de los estudios presentados en el marco del Symposium Internacional de la Alcachofa que también está relacionado con la salud se centra en los primeros trabajos en campo con elicitores y su capacidad antioxidante.
En esta investigación se ha detectado que los elicitores (bioestimulantes de origen natural) aplicados durante el proceso de producción han logrado incrementar los sistemas antioxidantes de la planta y transferirlo a la parte comestible de la alcachofa.
Para ello, uno de los elicitores que se ha aplicado es el salicilato de metilo que es un derivado del ácido salicílico (un compuesto que las plantas producen por sí mismas). Con ello, se ha conseguido que al recolectar la alcachofa tenga más compuestos antioxidantes y eso permite mejorar la conservación de la planta y que la pérdida de calidad sea más lenta y, por tanto, que aumenten sus propiedades saludables derivadas del mayor componente antioxidante.
El estudio se puso en marcha en el año 2016 por parte del grupo de Post-Recolección de frutas y hortalizas de la UMH en una finca comercial de la empresa Olé. En la actualidad, está en su última fase y muy cerca de su transferencia tecnológica.
De la Ciencia al Arte
En la segunda jornada han participado los presidentes de las Asociaciones Alcachofa de España y Alcachofa de la Vega Baja, Antonio Galindo y Diego Martínez, respectivamente; que han dado a conocer el trabajo que desarrollan estos dos colectivos que co-organizan el Symposium y han puesto de manifiesto la importancia de la promoción como factor fundamental para impulsar el consumo.
Otro asunto que también se ha abordado en esta segunda jornada está relacionado con la reducción de los residuos de pesticidas en alcachofas a través de la utilización de sistemas integrados para el control de las plagas, desarrollado por un equipo de la Universidad de Murcia dirigido por Luis Almela.
Por otra parte, se han presentado los resultados obtenidos desinfectando los suelos de parcelas de alcachofa que están contaminados con verticillium (un hongo vascular que produce síntomas y daños en alcachofa). Carmen Lacasa, del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA), ha señalado que la desinfección se realizó con estiércol fresco en el mes de junio y en el mes de mayo también "pero en este caso incluyendo restos de brócoli y aprovechando las rotaciones en el cultivo con brócoli". En todos los casos, apunta Lacasa, "se ve cómo la biosolarización reduce el inóculo de verticillium en el suelo y, por tanto, los síntomas en el cultivo".