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La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) estima que la producción de caqui experimentará un descenso del 30% respecto a la campaña pasada en la Comunitat Valenciana, situándose por debajo de las 300.000 toneladas comercializadas en fresco.

A la vista de esta importante reducción de oferta, así como a la excelente calidad que presentan las frutas, los agricultores están detectando un interés por parte de los operadores comerciales para proveerse de un suministro suficiente al inicio de la temporada, cuya recogida arranca en apenas un mes, lo que ha provocado un adelanto inusual de las compras en el campo.
La principal causa de esta disminución de producción es la anomalía climática acontecida durante los meses primaverales. La acumulación récord de días lluviosos y nublados ocasionó una caída masiva de frutos en plena fase de floración y cuajado que, pese a las reivindicaciones de AVA-ASAJA, Agroseguro ha decidido no cubrir con las oportunas indemnizaciones económicas argumentando que dichos siniestros se produjeron con anterioridad a la fecha establecida por la cobertura.
La organización agraria subraya mermas especialmente graves, del 50 al 90% de la producción total, en determinadas parcelas de las comarcas de La Costera, Los Serranos, L'Horta Sud e incluso en la mitad sur de La Ribera Alta (la principal zona productora de caqui en la Comunitat Valenciana y en España).
Asimismo, el sector prevé una creciente incidencia de plagas (cotonets, moscas blancas y trips) que vienen afectando al cultivo ante la incapacidad de combatirlas eficazmente como consecuencia de las restricciones fitosanitarias impuestas por la legislación europea. Según AVA-ASAJA, solo el año pasado se desperdiciaron en el campo valenciano más de 60.000 toneladas de caquis debido a las afecciones por plagas y a las elevadas exigencias comerciales que dejaron sin recolectar frutas sencillamente por tener en su piel ciertas rayas que no deprecian la calidad o el sabor.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subraya que "los factores objetivos de mercado permiten concluir que los productores pueden defender un precio razonable en los tratos que empiezan a cerrarse de un modo fluido y equilibrado. Estamos en un momento bastante avanzado de la campaña donde cada uno ya sabe qué va a gastarse en sus explotaciones. Teniendo en cuenta la corta producción disponible, su extraordinaria calidad y la demanda al alza de esta fruta hasta hace poco tiempo desconocida para el consumidor, los agricultores están en condiciones de negociar una cotización que les permita cubrir sus costes de producción y compensar pérdidas sufridas en temporadas recientes".
Aguado exhorta a las administraciones a "no permanecer quietas ante una campaña que augura buenas perspectivas comerciales –para aquellos agricultores que tienen cosecha que vender– y a ponerse las pilas de manera urgente e inaplazable para recuperar el mercado ruso, evitar los aranceles planteados por el Reino Unido, abrir nuevos mercados exteriores y, en definitiva, impulsar la demanda de una fruta que cuando el consumidor prueba, repite". Fuente y Foto: AVA