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Los trabajos de investigación y preparatorios para lograr que restos de poda del melocotonero y otros frutales de hueso se conviertan en flores que se puedan comercializar siguen en marcha.

El objetivo es poder contar con más de 10.000 flores ornamentales de melocotonero para que el próximo invierno, entre enero y marzo, se puedan repartir entre los miles de visitantes a las rutas guiadas de la Floración de Cieza, así como su envío a cualquier parte del mundo a través de la web www.flordefruta.es.
Técnicos del Cebas e Imida son los encargados de llevar a cabo las investigaciones dentro del proyecto de innovación Grupo Operativo 'Aprovechamiento de Restos de Poda del melocotonero y otros frutales de hueso para uso ornamental y souvenir' en el que Agromarketing (www.agromarketing.es) ejerce de coordinador y agente de innovación. Precisamente, será durante los meses de diciembre y enero cuando se recojan los restos de poda de las fincas de frutales de hueso para su selección y posterior tratamiento de los restos de poda que previamente se hayan considerado idóneos para su aprovechamiento en la obtención las más de 10.000 flores ornamentales siguiendo el protocolo establecido por Cebas e Imida.
Disfrutar de la floración en casa
El Grupo Operativo "Aprovechamiento de restos de poda de melocotoneros y otros frutales de hueso para uso ornamental y souvenir' se ha constituido en el marco del Programa Regional de Desarrollo Rural, financiado por la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, y por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).
Su objetivo es el desarrollo de los procesos para transformar parte de un producto desechable como son los restos de poda de los cultivos de melocotón y otros frutales de hueso, en un producto ornamental que, conservado en base a la solución innovadora resultado del proyecto, permita disfrutar de la belleza de la flor, dándole un uso alternativo a su eliminación mediante la quema.
Se trata de un proyecto de innovación de economía circular que cubre varias demandas fundamentales en el sector agrícola derivadas de la dificultad de la eliminación de los restos de poda de los árboles frutales, generando un nuevo producto aprovechable desde el punto de vista turístico y ornamental.