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Asociafruit denuncia que a pesar del comienzo de la campaña de recolección de patata nueva en España, la distribución española continúa ofreciendo mayoritariamente en sus lineales patata de conservación, con meses de cámara, baja calidad y deficientes prestaciones culinarias.

En estos días ha comenzado en Andalucía y Murcia la producción de las primeras patatas del año en Europa, en volúmenes suficientes para abastecer todo el mercado. Sin embargo, tal como viene sucediendo año tras año, los consumidores españoles, se comen la patata almacenada durante meses- de baja calidad y pocas prestaciones culinarias, que produce Francia y que no quieren en Europa-, mientras nuestra producción, recién recolectada, se exporta a todos los países europeos para que sus consumidores tengan un producto fresco, nuevo y de altísima calidad.
El absurdo de la situación llega al extremo de que en ocasiones son los mismos camiones que nos traen esa patata vieja conservada en cámaras para que se la coman los españoles, los que cargan producción española recién recolectada para distribuirla por toda Europa.
Francia se ha "especializado" en cubrir la demanda de nuestro mercado en los meses de invierno, y en base a unos precios bajos- que se corresponden con un producto también de baja calidad- está desplazando a la producción temprana española, que decae año tras año, al no poder competir con los precios de este producto de conservación, que cada vez alarga más su presencia en los mercados. Esto es posible, por la forma de proceder de la práctica totalidad de la distribución española- cosa que no sucede en los demás países europeos- que priorizan precio sobre la calidad de la patata ofertada.
Así las cosas, nuestro país viene asistiendo a un desplome de la superficie destinada al cultivo de la patata, mientras crece año tras año el volumen de patata francesa importada. En el año 1.992 eran 257.000 las hectáreas cultivadas de patata en nuestro país, en la actualidad no se llega a las 75.000 hectáreas. Esta dramática reducción de superficie tiene su consecuencia directa sobre el empleo, ya que esto ha supuesto la desaparición de más de 35.000 empleos directos.
Asociafruit- Asociación de Empresas Productoras y Exportadoras de Frutas y Hortalizas de Andalucía- aglutina al 80% de las empresas productoras y comercializadoras de patata en Andalucía.